Domingo 28 de diciembre
… Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón… (v. 33).
| La escritura de hoy: Jeremías 31:31-34 | Tom Felten escribe: |
Como muchas personas que luchan con la pornografía, Russell estuvo expuesto a ella desde muy joven. El deseo de consumirla era abrumador y le envenenó el corazón. «Mi vida se volvió completamente saturada de ella», escribe, «tanto que era como un cáncer profundamente arraigado en mi interior». Por la gracia de Dios, finalmente se liberó del poder de la pornografía —junto con otras adicciones— cuando recibió la salvación en Jesús y fue transformado por dentro. «Le doy todo el crédito a Jesucristo, […] Él es quien me liberó», dice Russell.
Jeremías entregó un mensaje de Dios a Israel, diciendo: «Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón» (31:33). Bajo este nuevo pacto, cumplido en Cristo (Hebreos 8:6-13), todas las personas podrían ser transformadas por la gracia de Dios por medio de la fe. Ahora, «su Espíritu que mora en [nosotros]», los creyentes, nos da el poder que necesitamos para dejar las conductas perjudiciales que desagradan a Dios y procuran destruirnos (Romanos 8:11).
La transformación no es siempre instantánea ni fácil, pero recordemos que, cuando lidiamos con algún pecado difícil o adictivo, Dios puede transformar nuestros corazones (Jeremías 31:33). Él dice: «me conocerán» (v. 34 NTV), y podemos conocer su poder que transforma el corazón.
Reflexiona y ora
¿Por qué es posible dejar con el poder de Dios incluso pecados crónicos? ¿Cómo puedes poner en práctica un corazón nuevo con la ayuda del Espíritu?
Dios, gracias por transformar mi corazón.
Lunes 29 de diciembre
Con todo, yo me alegraré en el Señor, y me gozaré en el Dios de mi salvación (v. 18).
| La escritura de hoy: Habacuc 3:16-19 | Marvin Williams escribe: |
Los científicos estudiaron la resiliencia de dieciséis sociedades en todo el mundo, incluidos el Yukón y el interior de Australia. Analizaron miles de años de registros arqueológicos, rastreando el impacto de hambrunas, guerras y clima. Un factor resaltó: la frecuencia de las crisis. Podría suponerse que estas debilitarían a las sociedades, pero ocurrió lo contrario: las sociedades que enfrentaban dificultades solían desarrollar resiliencia, recuperándose más rápido en desafíos futuros. Al parecer, el estrés puede forjar resiliencia.
El profeta Habacuc entendía qué significaba dejar de disponer de las seguridades terrenales. Considerando la inminente devastación de Judá, pintó un cuadro tenebroso: una tierra estéril, sin cosechas ni rebaños (3:17). Pero aun así, declaró: «Con todo, yo me alegraré en el Señor, y me gozaré en el Dios de mi salvación» (v. 18). Su gozo no dependía de las circunstancias ni de los placeres terrenales, sino que estaba anclado en el carácter inmutable de Dios. En las temporadas más oscuras, el poder del Señor lo hizo perseverar.
Como Habacuc —y parecido a esas sociedades resilientes—, las repetidas adversidades desarrollan nuestra perseverancia espiritual. En épocas difíciles, aferrémonos a nuestra esperanza en Dios y recordemos que Él está con nosotros.
Reflexiona y ora
¿Cómo encuentras esperanza en Dios? En medio de la adversidad, ¿cómo puedes orar a Él con alegría?
Dios, mi esperanza está en ti.
Martes 30 de diciembre
… el Señor estaba con José en la cárcel y le mostró su fiel amor… (v. 21 ntv).
| La escritura de hoy: Génesis 39:20-23 | Karen Huang escribe: |
Durante nuestro ministerio de extensión de la iglesia en un hogar de ancianos, un residente me contó cómo su hija lo había llevado allí años atrás y simplemente lo dejó en la acera. En su silla de ruedas, Ed no pudo levantarse para correr tras ella. La hija regresó al coche sin mirar atrás y se marchó. «Vamos a un hotel bonito», le había dicho antes. Ese día fue la última vez que la vio.
Muy diferente a las numerosas experiencias familiares de cuidado amoroso a los mayores, este claro caso de abuso traumatizó a Ed. Todavía tiene pesadillas sobre aquel día.
Hace siglos, un joven también sufrió un trauma (Génesis 37:12-36). Los hermanos de José lo arrojaron en una cisterna y lo vendieron a unos mercaderes que iban a Egipto. Pero «el Señor estaba con José» (39:2). En una tierra desconocida, mientras hacía valientemente lo correcto a los ojos de Dios, tanto en la casa de su amo (vv. 7-10) como en la cárcel, José entendió que Dios «le mostró su amor fiel» (v. 21 NTV). A pesar del trauma de su pasado, pudo triunfar en todo porque Dios lo ayudó (v. 23).
La gente puede dañarnos, pero Dios nunca lo hará. Aunque nos ayude a sanar de formas diferentes a como lo hizo con José, nos promete el mismo amor fiel. Sigamos su guía al confiar en Él para que sane nuestros corazones.
Reflexiona y ora
¿Cómo te ha ayudado Dios en medio de situaciones traumáticas? ¿Cómo puedes confiar en su cuidado?
Padre, gracias por la forma en que me sana tu amor.
Miércoles 31 de diciembre
… separados de mí nada podéis hacer (v. 5).
| La escritura de hoy: Juan 15:4-12 | Monica La Rose escribe: |
Cuando pensamos en los propósitos de Año Nuevo, probablemente nos venga a la mente una lista de grandes ambiciones que rara vez cumplimos (el 80 % de esos propósitos ya se abandonaron a mediados de febrero). La autora Amy Wilson sugiere que sería mejor rechazar por completo «la idea de que debemos repararnos a nosotros mismos antes de que nuestras vidas puedan mejorar». Sugiere que, en lugar de sumar compromisos, veamos el nuevo año como una oportunidad para hacer menos, para finalmente «empezar a decir que no» a algunos de esos «compromisos desmesurados y constantes que consumen nuestro tiempo y energía sin aportarnos mucho a cambio».
En un mundo que presiona constantemente a hacer y ser más, puede ser fácil pasar por alto el ritmo de vida radicalmente diferente al que Jesús invita a sus discípulos: permanecer en Él. En Juan 15, Jesús se describe como «la vid verdadera» (v. 1) y a sus discípulos como «las ramas» (v. 5 rva-2015).
Las ramas de la vid no crecen trabajando duro, sino con el nutriente que reciben de la vid. Así también, el crecimiento que anhelamos solo se puede experimentar cuando pasamos de la resiliencia personal a descansar y nutrirnos en Cristo, porque «separados de [Él] nada [podemos] hacer (v. 5).
En Jesús, tenemos esperanza para una vida menos ansiosa.
Reflexiona y ora
¿A qué podría estar guiándote Dios a decir que no este año? ¿En qué áreas de tu vida podría estar invitándote a dedicarte más?
Dios, ayúdame a no depender de mí sino de ti.
Jueves 1 de enero
… yo hablaba lo que no entendía… ( Job 42:3
| La escritura de hoy: Job 30:20-23; 38:1-3 | Tim Gustafson escribe: |
Un admirador de J. R. R. Tolkien le preguntó: «¿Por qué los héroes de El Señor de los Anillos simplemente no volaban en las gigantescas águilas hacia Mordor?». En una entrevista posterior, Tolkien admitió: «Eso habría hecho la misión mucho más fácil». Pero respondió de modo sorprendentemente tajante: «Cállate».
Su respuesta poco elegante nos deja una lección. Podemos preguntar algo similar al Gran Narrador, Dios: «Tú eres el Todopoderoso. ¿Por qué no solucionas mi problema?».
Aunque la Biblia está llena de preguntas difíciles para Dios, Él no nos manda callar. Pero cuando nos encontramos ante su presencia, tendemos a quedar callados.
Job, que sufrió enormemente, tenía grandes preguntas. Con sus hijos muertos, su riqueza perdida y su salud arruinada, lamentó ante Dios: «Clamo a ti, y no me oyes» (Job 30:20). Finalmente, Él respondió, pero de una manera sorprendente: «Yo te preguntaré, y tú me contestarás» (38:3). Job no tuvo respuesta y concluyó: «yo hablaba lo que no entendía» (42:3).
Si las águilas de Tolkien hubieran llevado a Frodo y Sam al corazón del mal en Mordor, no habría habido misión, ni historia, ni desarrollo de los personajes. Dios está escribiendo una historia y desarrollando tu carácter y el mío a través de ella. Estamos en una misión en la mayor comunidad de todas.
Reflexiona y ora
¿Cuándo te preguntaste por qué Dios no te hacía la vida más fácil? ¿Cómo lo ves obrando?
Dios, enséñame hoy sobre tu carácter.
Viernes 2 de enero
… habiéndonos perdonado todos los delitos, habiendo cancelado el documento de deuda […] contra nosotros… ( vv. 13-14 lbla
| La escritura de hoy: Colosenses 2:13-15 | Jennifer Benson Schuldt escribe: |
Un médico decidió jubilarse después de tratar a pacientes con cáncer durante casi treinta años. Mientras resolvía las finanzas de su clínica, optó por perdonar 650.000 dólares de deuda a personas que aún le debían. «Siempre me ha incomodado que los pacientes no solo tengan que preocuparse por su salud —explicó, —[sino también por] sus familias, sus trabajos [y] el dinero. Siempre me ha afectado».
Aunque nunca hayamos estado muy endeudados, todos hemos experimentado algo similar en un sentido espiritual. La Biblia compara el pecado con «deudas» (Mateo 6:12). También dice que no hay forma de saldar lo que le debemos a Dios. No podemos donar dinero, servir a otros ni llegar a un acuerdo con Él para cubrir nuestra deuda. Jesús es nuestra única esperanza. Mediante su muerte y resurrección, Cristo «[canceló] el documento de deuda que consistía en decretos contra nosotros y que nos era adverso, y lo ha quitado de en medio, clavándolo en la cruz» (Colosenses 2:14 lbla).
Aceptar el sacrificio de Jesús por las cosas malas que hemos hecho significa despertar a un nuevo día, completamente libres de la carga del pecado. Que la misericordia y el perdón de Dios iluminen el mundo, mientras Él nos ayuda a tratar con amor a las personas y las circunstancias en nuestras vidas.
Reflexiona y ora
¿Por qué crees que Dios obra igual,seas misericordioso con otros o no? ¿Cómo tu visiónde la vida refleja tu libertad en Cristo?
Jesús, gracias porpagar mi deuda por el pecado.
Sábado 3 de enero
… teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada… ( Romanos 12:6
| La escritura de hoy: Nehemías 3:6-12 | Poh Fang Chia escribe: |
Un joven se suicidó porque no podía pagar el pasaje de autobús para llegar al hospital para su tratamiento de salud mental. Conmovido, el Dr. Chibanda buscó cómo facilitar los tratamientos. Así nació Friendship Bench, un programa en el que terapeutas se sientan en bancos colocados estratégicamente para aconsejar a los necesitados. ¿Y a quiénes entrenó como terapeutas? ¡A abuelas! Chibanda comentó: «Las abuelas tienen una increíble capacidad para […] hacer que las personas se sientan respetadas y comprendidas».
En Nehemías 3, leemos sobre otro proyecto que involucró a personas poco convencionales. Comprendieron que el muro debía reconstruirse para «no [estar] más en oprobio» (2:17). Mientras Jerusalén yacía en ruinas, las naciones vecinas se burlaban de su derrota. Además de artesanos profesionales, como Uziel, un orfebre (3:8), también colaboraron otros con habilidades diferentes, como Salum, un gobernante (v. 12).
Así como el Dr. Chibanda reconoció la influencia y la compasión de las abuelas para producir un cambio en la atención de la salud mental en Zimbabue, que Dios abra nuestros ojos para ver las fortalezas de cada persona. Él nos ha dotado de recursos y dones únicos (Romanos 12:6). Permitamos que nos utilice para edificar a la iglesia y servir a nuestra comunidad.
Reflexiona y ora
¿Qué ha puesto Dios en tu corazónque hagas para la iglesia o la comunidad? ¿A quiénpuedes invitar para que se una a ti?
Padre, ayúdame aver las fortalezas de otros.
Domingo 4 de enero
Considerad los lirios… ( v. 27
| La escritura de hoy: Lucas 12:22-31 | John Blase escribe: |
Para un padre, la muerte de un hijo es devastadora. Pero perder dos hijos... ¡inimaginable! Sin embargo, esa fue la experiencia del músico, escritor y actor Nick Cave. En 2015, su hijo de quince años cayó de un acantilado y murió. Años después, su hijo mayor también murió. Ante una pérdida tan abrumadora, ¿cómo lograron Cave y su esposa seguir adelante? ¿Cómo lo harías tú?
Cave intentó buscar consuelo en el mundo que lo rodeaba. «El mundo tiene la audacia de seguir siendo hermoso […] en tiempos de profundo sufrimiento. Así veía yo el mundo —dijo—; seguía adelante, sistemáticamente espléndido».
Jesús habló de esa belleza y la vio como lo que realmente es: la creación de Dios. Sus célebres palabras en Lucas 12, «considerad los lirios» (v. 27), no ignoran la realidad del sufrimiento en nuestras vidas. De hecho, honran nuestras mayores tragedias al ofrecer un antídoto contra ellas. Detente y contempla los lirios, los cuervos (v. 24) o el amanecer. Cristo nos enseñó: «si así viste Dios la hierba que hoy está en el campo, […] ¿cuánto más a vosotros…?» (v. 28).
Ante el duelo y la pérdida, la perspectiva del mundo es insuficiente. Jesús nos anima a considerar a nuestro Dios creador, quien sostiene su audaz creación y nos cuida profundamente.
Reflexiona y ora
¿Cuándo fue la última vezque te detuviste para considerar el mundoque te rodea? ¿Qué notaste?
Dios consolador, que considerar tu mundo hermosoayude a aplacar mi sufrimiento.